Ante la inminente aprobación de la declaración de Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE) de la zona centro y, por tanto, de nuestro barrio, la asociación de vecinos mayoritaria de Chueca, "Chueca por la diversidad", quiere manifestar lo siguiente:
Los locales de ocio nocturno y terrazas del barrio no son los únicos responsables del ruido del barrio. Más al contrario, contribuyen al ocio dentro de los locales, evitando un problema que, hasta el día de hoy, el Ayuntamiento no ha sido capaz de solucionar y cada vez es mayor: el botellón.
Consideramos que adelantar una hora de cierre a los locales no solucionará el problema del ruido sino todo lo contrario, fomentando que la importante gente que cada día viene a nuestro barrio a disfrutar de sus opciones de ocio, restauración y cultura tenga que salir antes a la calle a "continuar la fiesta".
Nos preocupa que la limitación al ocio nocturno que parece esconder esta medida, acabe con los locales del barrio y, por tanto, convierta Chueca en un desierto de locales vacíos, cerrados que nos devuelva a años ya pasados. En otras palabras, creemos que la ZPAE puede ser el acta de defunción del barrio. No hay que olvidar el importante papel que la hostelería jugó en los años 80 para la regeneración de un barrio que, entonces, era sinónimo de marginalidad e inseguridad.
La denegación de nuevas licencias que han solicitado desde otras plataformas vecinales no sólo nos parece una postura radical sino además algo contrario a las necesidades del barrio, en el que desde hace meses, y especialmente por la crisis económica, se amontonan los locales cerrados que no ayudan nada a fomentar el dinamismo y riqueza de Chueca.
Por ello, creemos que:
El Ayuntamiento debe comenzar por luchar con el ruido desde fuera, controlando de forma rotunda el botellón, un fenómeno al alza que realmente ocasiona, no sólo ruido, sino también enormes problemas a los vecinos en forma de suciedad, basuras y olores. Unos problemas que esta Asociación lleva meses denunciando con innumerables documentos gráficos.
El Ayuntamiento debe luchar igualmente por la creciente venta ambulante que, además de favorecer el ya citado botellón, suponen un incumplimiento de diversas normativas municipales.
Apostamos por un control del cumplimiento de las normas de aforo y decibelios por parte de los locales, sin olvidar que, en muchos aspectos, como la riqueza y reconocimiento a nivel mundial del barrio, estos negocios no son enemigos sino aliados.
Creemos necesaria una campaña para concienciar a vecinos, empresarios y visitantes de lo importante que es mantener una normas mínimas de convivencia.
“Chueca por la diversidad” apuesta por el diálogo en la búsqueda de soluciones, siendo necesario que se escuchen todos los puntos de vista y no únicamente aquellos planteamientos más radicales y centrados en el enfrentamiento de diferentes colectivos.